Discurso del Alba del Bicentenario del 19 de Abril de 1810

Buenos días II Promoción de Bachilleres en Ciencias de la Unidad Educativa Bolivariana “Genarina Dugarte Contreras”.

Buenos días a todo el personal directivo, docente, administrativo y obrero que trabajaron por el bienestar y la educación de los que ahora se están graduando.

Buenos días a los padres y representantes, que sin duda fueron, son y seguirán siendo los pilares fundamentales de la educación.

Buenos días a todos los presentes.

Permítanme extenderles la más cordial bienvenida hoy 27 de julio de 2009, a las instalaciones de la U. E. Bol. “Genarina Dugarte Contreras” de Pueblo Nuevo del Sur, Estado Mérida; en la celebración de la segunda promoción de bachilleres a nombre del Alba del Bicentenario del 19 de Abril de 1810.

Un nombre muy adecuado porque es un hecho memorable de la época colonial en Venezuela el cual ha sido de trascendencia histórica, pues marca el inicio de la Primera República, la cual comienza con el movimiento del 19 de abril de 1810, ocurrido en Caracas, un jueves santo. El pueblo caraqueño se preparaba para asistir a los oficios religiosos en la catedral, algunos representantes del mismo convocaron a una reunión en el cabildo, para hablar de las últimas noticias que habían llegado de España. Los franceses habían invadido España y su rey, Fernando VII, estaba derrocado.

Venezuela dependía del rey de España y le debía obediencia, pero por estos acontecimientos el pueblo comenzó a rumorear. Si el rey no mandaba en España, entonces los que gobernaban en Venezuela en su nombre, tampoco podían hacerlo. Esto incitó a aquellas personas que no estaban contentas con la constitución española y la forma de gobernar de los representantes del rey, a convocar una reunión en el cabildo donde se invitó al Capitán General Vicente Emparan, gobernador y representante del rey en esos momentos, asistiendo entre otros, el Canónigo José Cortés Madariaga, José Félix Ribas y Juan Germán Roscio en calidad de diputados, como representantes del clero y del pueblo. Al llegar Emparan al cabildo, Madariaga le manifestó que los venezolanos no lo querían ya como encargado de la Provincia de Venezuela. En vista de ello, el Capitán General se asomó al balcón y preguntó a la agitada multitud si querían su gobierno. El Padre Madariaga hizo señas al pueblo a espaldas de Emparan, para que la respuesta fuera negativa. Emparan, al ver como el pueblo no lo deseaba como gobernante, respondió: "Yo tampoco quiero mando", y firmó su renuncia. De esta forma, los caraqueños lograron derrotar pacíficamente al Capitán General y a otras autoridades españolas, quedando el poder por primera vez en manos de los venezolanos. Se formó así una Junta Suprema de Gobierno, la cual estaba integrada por miembros del cabildo, representantes del clero y del pueblo. La creación de esta junta en Caracas, fue el punto de partida para que otras provincias solicitaran su independencia y crearan sus Juntas de Gobierno, ejerciendo sus funciones en forma provisional, para su debida legalidad y continuidad.


Este suceso fue de mucha importancia en la vida política del país. Lo que allí ocurrió se encuentra registrado en un acta, conservada en un arca especial en la sede del Congreso Municipal de Caracas.

Esta pequeña narración nos debe hacer reflexionar sobre la lucha que efectuaron nuestros libertadores, es por ello que nosotros debemos luchar cada día más para lograr nuestros objetivos.

Durante este último año en que hemos compartido aulas, nosotros, los profesores, hemos procurado no sólo instruirlos en las diferentes materias, sino inculcar valores como la honestidad y el respeto, además de tratar de promoverles la curiosidad intelectual, el rigor en los procedimientos, que serán muy útiles para su futuro. El escritor Antonio Muñoz Molina, menciona que el prestigio académico suele atribuirse con preferencia a la universidad, pero es en la enseñanza primaria, secundaria y luego en el bachillerato en donde se establece definitivamente la formación de las personas, y donde se decide para siempre si uno va a ser un ciudadano o un bárbaro, en consecuencia la escuela lo que aspira es educar mostrando una imagen ajustada del mundo, incluyendo la propia vida y la experiencia en el ámbito de la comunidad cívica, del transcurso del tiempo y de la amplitud de las geografías y de los saberes. En efecto, los años pasados aprendiendo (y olvidando) multitud de materias no pueden desligarse de nuestro proceso de crecimiento personal, sino que forman una parte importante de él. De este modo, la adquisición de conocimientos, la asimilación de los valores académicos, la interacción con los compañeros y profesores en esta etapa de nuestra vida, constituyen sin duda un factor destacado de su maduración personal.

Me gustaría terminar mirando al futuro. Se abre ante ustedes un panorama lleno de oportunidades, que constituye un verdadero reto personal. Quisiera animarlos a encarar los cambios que se avecinan con ilusión, pero también con realismo, porque el futuro nos exigirá trabajo, dedicación y entusiasmo. Las satisfacciones que les depare en su futuro pueden ser numerosas, pero considero que ninguna podrá igualarse a la íntima alegría de la superación personal. Termino ya agradeciendo su presencia en este acto académico y su atención. Muchas gracias.

Felicitaciones II Promoción y les recuerdo que este no es el final, ni siquiera el principio del final, no es más que la conclusión de una etapa de nuestro gran comienzo. Que Dios nos bendiga a todos…

Elaborado por: Joan Fernando Chipia L.

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